28 agosto, 2009

Más últimas palabras

Si el éxito de un blog puede medirse por la calidad de sus lectores, este blog es exitoso.

Hace unos días publiqué aquí una entrada acerca de un libro dedicado a las últimas palabras, epitafios y despedidas de hombres más o menos célebres: "El libro de los finales", de Albert Angelo (leer más).

Gesualdo BUFALINO

Un fiel lector, Tomás D. Rubio, me ha enviado una breve colección de últimas palabras proveniente de "El malpensante", de Gesualdo Bufalino:


"Oíd una cosa terrible: en tres días seré fusilado por los fusileros de Dios" (Radiguet); "Viejo tonto" (Toulouse-Lautrec, al padre que lo asistía en la agonía y, para no aburrirse, cogía moscas al vuelo); "Ya no es tiempo para esto" (san Ignacio, a un amigo que le había llevado un libro); "Temo que mis frases comienzan a volverse gramaticalmente insensatas" (Gide); "Por lo que parece, me estoy convirtiendo en Dios" (Vespasiano); "Bah, me acordaré de este planeta" (Villiers de l'Isle-Adam); "Máteme, de lo contrario usted es un asesino" (Kafka); "Oh, ya empiezo a aburrirme" (Francis de Croiset); "Fasano, me siento mal" (De Amicis); "Rápido, una escalera" (Gogol); "El problema está resuelto" (Enrico Cairoli); "Vienen guerras: En guardia... Vienen guerras" (Gorki); "Sudo" (Garibaldi); "Morir a los cincuenta años, !qué vergüenza!" (Petrolini); "Feliz estadía" (Maiakovski, en el billete de adiós); "¡Yo moriré! ¡Vamos! Hablaremos más tarde, con calma" (Laforgue); "Ya dejen de joder" (Léauteaud).
Por otra parte, mi querido Edgardo Cozarinsky me ha escrito el siguiente mensaje también vinculado con esto de las últimas palabras.

Querido Eduardo: Me atrevo a proponer una adición para bertigo.
En los cuadernos de mi amigo Alberto Tabbia, que nunca acabo de editar pero algún día daré a la imprenta, encuentro algunas últimas palabras de interés.

De Lady Mary Wortley Montague (siglo XVIII inglés, amante de Swift y de Pope):

"It has all been very interesting..."

Y desde luego las poco prestigiosas de Claudel:

"¿Qué opina doctor? ¿Habrá sido el salchichón?"

Mil gracias a Tomás y a Edgardo.




2 comentarios:

chadeux dijo...

Eduardo: te envío un breve texto de Bioy sobre las últimas palabras de Buster Keaton:
Buster Keaton, el actor cómico, tuvo una muerte ejemplar. Alguien, junto a su cama de enfermo, observó: "Ya no vive". "Para saberlo -respondió otro- hay que tocarle los pies. La gente muere con los pies fríos". "Juana de Arco, no", dijo Buster Keaton, y quedó muerto.
(Adolfo Bioy Casares: De las cosas maravillosas, Temas Grupo Editorial, Buenos Aires, 1999, página 82)
Saludos!

Eduardo Berti dijo...

Muchísimas gracias, Chadeux. Personalmente, siempre me gustó mucho Buster Keaton. Y la anécdota es maravillosa.