17 enero, 2009

Pacino dixit


Recuerdo algo de Caruso que molestó mucho a Toscanini. Este tenía dificultades con un aspecto de Beethoven. Caruso señaló la ventana y dijo: “?Ve esas filas? Han venido a verme a mí, no a Beethoven”. He visto muchos actores tan locos por la fama que se preocupan de ella incluso antes de ser famosos. Disfrutan de los preliminares: “¿Qué haremos?”, se preguntan. “¿Tendremos que mudarnos a otro barrio?”. Les encanta todo eso. A mí me repugna.


¿Te he hablado alguna vez del abrigo que me compré un día que tenía frío? Estaba caminando por la ciudad, debía de ser invierno, y vi un abrigo en un escaparate. Entré, me lo probé, pagué. El vendedor quería hacerle algo al abrigo, así que lo dejé en la tienda para recogerlo después. Pero olvidé donde estaba la tienda. Ahora alguien tiene mi abrigo y yo lo pagué.


Nunca me aburro. Como Einstein. Un día un tipo llegó tarde a su cita con él y se disculpó por haberlo hecho esperar. “Debe de haberse aburrido”, le dijo. Y Einstein respondió: “No me he aburrido, he estado pensando”. A veces me impaciento, pero eso no es estar aburrido.

Estas tres citas pertenecen a "Conversaciones con Al Pacino", de Lawrence Grobel.

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