28 enero, 2009

Dibujos de Apollinaire

Por Eduardo Berti


Que el famoso poeta Guillaume Apollinaire tuvo mucho que ver con la pintura no es secreto para nadie. No sólo están sus caligramas (poemas gráficos o “poesía visual”) como inspirada prueba. También su labor como critico (defendiendo a los fauvistas, imponiendo la palabra “surrealismo”) o su ensayo acerca de los pintores cubistas, al que se sigue acudiendo a modo de referencia.

Un libro que acaba de ser editado en Francia muestra otra faceta del vínculo entre Apollinaire y la pintura, ya que presenta por primera vez más de trescientas ilustraciones y bocetos, todos ellos reproducidos en colores. El libro se llama “Los dibujos de Guillaume Apollinaire” (editorial Buchet-Chastel) y los textos adicionales están a cargo de Peter Read y Claude Debon.En su libro, Debon y Read cuentan que Apollinaire dibujó desde niño y nunca dejó de hacerlo, puede que adicionalmente estimulado, ya de adulto, por su núcleo de amigos artistas en París: Giorgio De Chirico, Pablo Picasso, Francis Picabia, Marcel Duchamp, Natalia Goncharova, Sonia y Robert Delaunay, Jean Cocteau.

Lo que más abunda en la obra gráfica de Apollinaire son rostros humanos, bestias imaginarias o soldados. Algunos más acabados que otros, algunos con y otros sin firma o fecha , los dibujos no tienen grandes pretensiones. Son, en su mayoría, como apuntes al vuelo. Algunos aparecen en los márgenes de su correspondencia, otros se mezclan con pasajes de escritura. También están los autorretratos satíricos y las caricaturas.

De acuerdo con Peter Read, pocas cosas fascinaban al poeta como “la asombrosa diversidad humana”.

“Si a todos los niños les gusta dibujar, los artistas son aquellos que, alcanzada la adultez, se niegan a abandonar los lápices y los pinceles”, escribe Read en su introducción. Este fue el caso de Apollinaire, sin necesidad de haber sido un pintor profesional.~