19 enero, 2009

Cuento inédito

El diario "Crítica" de Buenos Aires publicó ayer, domingo 18 de enero, un cuento inédito de mi autoría. Se titula "Mendigos".


Las cosas no estaban saliendo como Sol las había previsto. A última hora Maribel llamó para decirle que, como su novio no se sentía nada bien, iba a quedarse a cuidarlo. Maribel con novio. Qué inesperado. Una no puede irse ni un mes de vacaciones sin que pasen hechos curiosos. En la voz de Maribel, para peor, Sol había detectado una ligera alarma y una alegría algo fuera de lugar. Sí, la voz había pronunciado con euforia la palabra mágica. Tres veces. Novio novio novio. Sin tomarse la molestia de citar siquiera el nombre del enfermo. Ahora Sol sabía por Susi que se llamaba Salvador y que tenía veintiocho años. Lo segundo no lo esperaba. Un novio más joven, un novio de su edad, eso esperaba. Pero Susi alzó los hombros, señal de que el fondo le daba lo mismo. Visiblemente a Susi hoy nada le importaba, fuera de su computadora. Era nueva. Al menos eso aseguraba. O al menos Sol no la había visto nunca antes. Todo al revés. Todo fuera de lo previsto. Una que quiere encontrarse con sus dos mejores amigas y sólo lo cumple a medias. Una que quiere hacerlo en su casa, o sea, en la casa de sus padres, y Susi con otro entusiasmo: Mejor vení vos y te muestro mi computadora.

En cuanto Sol comprobó que la computadora de su amiga era portátil, casi le agarra un ataque. No era razón para decir que no podía dejar su hogar. La pobre explicación de Susi: Ni loca la saco a la calle. Que los robos. Que los golpes. La expresión le causó gracia a Sol. La saco. Como si hablaran de un perro. Por otra parte, ¿para qué tener un objeto portátil, si uno no lo saca a la calle? Tan poco lógico como guardar un auto siempre quieto en el garaje...


La versión completa:

http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=17312

Ilustración de Manuel Ameztoy (Buenos Aires, 1973).