04 diciembre, 2008

Una broma colosal

Todos (o casi todos) creíamos que Virgilio Piñera estaba muerto, que había fallecido en 1979, con 77 años, en La Habana.

De nuestra irresponsable confusión nos saca una página web: “Una broma colosal”.

Virgilio no sólo está vivo y de buen humor, sino que lleva adelante una especie de blog en primera persona, donde publica cada tanto algunos de sus textos. ¿No será éste el primer síntoma de algo así como una epidemia? ¿No tendremos pronto cientos de blogs donde nuestros mayores escritores escriben desde el más allá?

De momento, la broma colosal puede visitarse en la siguiente dirección:

http://unabromacolosal.blogspot.com/


Y hasta se le puede escribir un email a Virgilio, claro que sí. De allí a que responda, es otra cosa...

2 comentarios:

El Gemelo Malvado dijo...

El avance de la tecnología ha permitido superar la muerte como finalísima esencia. En un tiempo inicial, una especie de purgatorio, la gente se vuelve blogger. Después, ya condenada, o es Flickr o Twitter. El infierno queda en Facebook --lo he visto.

Eduardo Berti dijo...

Estamos, pues, en el purgatorio.
Que siempre es algo mejor que estar en el horno, me dicen.
Gracias y, sí, coincido con tu idea de infierno.