28 diciembre, 2008

Poe comentado

Hace más de medio siglo, alrededor de 1954, Julio Cortázar vivía en París, en condiciones no muy holgadas, cuando recibió la propuesta de traducir, prologar y comentar los cuentos de su admirado Edgar Allan Poe. La Universidad de Puerto Rico publicó esta labor en 1956, el mismo año en que el argentino daba a conocer “Final del juego”. La traducción fue reeditada más tarde por Alianza, en España, y no tardó en convertirse en indiscutible referencia a la hora de leer a Poe en castellano.


A punto de cumplirse el bicentenario del nacimiento de Poe (en enero de 2009), la editorial madrileña Páginas de Espuma ha relanzado estas traducciones de Cortázar con el añadido de dos ensayos especialmente escritos por Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, y en el marco de una versión novedosa, ya que dos jóvenes escritores (el mexicano Jorge Volpi y el peruano Fernando Iwasaki) invitaron a 67 autores de lengua española nacidos después de 1960 –y con, al menos, un libro de cuentos en su haber- para que cada uno escribiera un comentario especial a cada uno de los 67 relatos de Poe.

Poe ha sido el padre de todos los cuentistas, afirman Volpi e Iwasaki en un prólogo de esta antología cuyo atractivo principal acaso consista en proponer una visión no estereotipada del estadounidense. Claro que están los cuentos más “negros” (“Berenice”, “Un entierro prematuro”, “Ligeia”), pero también aquellos donde estalla, cuando no la ironía o el humor satírico, casi siempre un feroz sarcasmo. Y a eso apuntan, asimismo, muchos de los comentarios. A una imagen menos estrecha de Poe.

Iwasaki y Volpi repatieron los cuentos de Poe alfabéticamente, de modo que el primero de ellos, "El alce" (Alce, El), fue adjudicado a la escritora española Pilar Adón, y así sucesivamente. Entre los invitados a comentar a Poe (“con ojos de narradores y no con anteojos de filólogo“, reza el prólogo) están los argentinos María Fasce, Gustavo Nielsen, Esther Cross, Eduardo Berti, Guillermo Martínez, Marcelo Birmajer y Andrés Neuman, los latinoamericanos Mario Bellatin, Santiago Rocangliolo, Juan Gabriel Vásquez y Edmundo Paz Soldán, y los españoles Marius Serra, Care Santos, Berta Marsé o Hipólito G. Navarro, entre otros.

Acarca de la traducción de Cortázar, Mario Vargas Llosa escribe que “merece figurar entre las obras maestras de la literatura contemporánea”, la pone a la misma altura que la versión al francés que hiciera Baudelaire y dice que su mayor mérito reside, justamente, en que no parece en ningún momento una traducción.~

3 comentarios:

El Gemelo Malvado dijo...

Don Berti, que tenga un buen casi-2010. Las fiestas no dan tiempo para el blog: son demasiado realistas.

DF

Gatohombre en Paris dijo...

Go Berti! Feliz año 2009... cuando llegue.

Velas a Balzac dijo...

Hace minutos terminé La sombra del púgil. Me gustó una línea del libro que navega por el arte de la narración, en cómo los hijos retoman el relato del padre; también la fragmentación de los hechos, los objetos perdidos y encontrados, los hilos retomados. Creo que es una buena lección sobre el oficio de escribir.
Gracias por la novela.
Saludos.