03 noviembre, 2008

Un pionero de la microficción

En un ensayo dedicado al microcuento en México, Javier Perucho explica que "los padres fundadores del microrrelato mexicano forman un cuarteto (Reyes, Estrada, Silva y Aceves, Monterde), que llamaré por el momento la Primera Ola, la época inicial del cuento breve en el siglo pasado. La Segunda la integrarían lo que he llamado en otro lugar el canon Torremonte (Julio Torri, Juan José Arreola y Augusto Monterroso), que fueron los maestros del tercer reflujo de escritores de brevedades: Raúl Renán, José de la Colina, René Avilés Fabila, Salvador Elizondo, José Emilio Pacheco, entre sus principales cultivadores”.

Silva y Aceves


Escritor, filólogo y dramaturgo, Mariano Silva y Aceves (1886-1937), uno de los miembros de aquel “cuarteto” pionero, fue uno de los fundadores del grupo “El Ateneo de la Juventud” en el año 1909. Licenciado en Derecho y doctor en Filosofía y Letras, escribió numersos cuentos hiperbreves, agrupados en libros como “Arquilla de marfil” (1916) o “Campanitas de plata” (1925). Una buena recopilación de su obra es “Un reino lejano. Narraciones, crónicas, poemas”. (Fondo de Cultura Económica, México, 1987).

Uno de los microcuentos más interesantes de Silva y Aceves es una suerte de reescritura de «El albañil» , texto del francés Louis “Aloysius “Bertrand , innegable precursor de la prosa poética y de gran influencia en el Baudelaire de “El spleen de París”.

Otro cuento que descolla en la producción de Silva y Aceves presenta el caso de un “señor muy misterioso” que tenía un lápiz extravagante y a quien los demás apodaban "el señor del lápiz dorado". Tras la muerte de este hombre se descubre que “todos los libros que escribió sólo en la oscuridad podían leerse porque la escritura de aquel lápiz dorado estaba hecha de luz”.

Pero acaso el más famoso de sus relatos sea “El componedor de cuentos”; de modo que mañana, sin falta (sólo les pido paciencia...), voy a publicarlo en este mismo blog.

1 comentario:

Esteban Dublín dijo...

Excelente. Lo espero con ansias.