10 noviembre, 2008

Cinco libros: Jorge Boccanera


Estoy pidiéndole a diversos escritores y artistas que recomienden cinco libros de ficción a los lectores de este blog y por qué no, de paso, al autor del mismo.
No se trata, para nada, de un ránking ni mucho menos de una lista canónica. Se trata, más bien, de cinco libros que repentinamente ellos quieran proponer y compartir con los demás.

El voto de Jorge Boccanera:

Cinco libros de poesía que tengo este mes en mi mesa de luz

1-La sed de lo perdido, de Eliseo Diego. A mi ver, este poeta cubano es uno de los grandes en lengua española. Su poesía, como tituló un libro suyo, es un inventario de asombros. Diego instala con limpidez y en una atmósfera de cuentos infantiles y fantásticos, sus ejes principales: la luz y el tiempo. Encuentra en esa cotidianidad que pinta, lo que él mismo decía que buscaba en otros libros: el peso de la intensidad. Suelo volver, una y otra vez, a un texto suyo: “El viejo payaso a su hijo”.

2-Herejía Bermeja, de Bustriazo Ortiz. La antologí­a de un trovador de extramuros, una leyenda es este poeta de La Pampa: Juan Carlos Bustriazo Ortiz, con una obra extensa y mayormente inédita. Con algo de Chamán, de vidente, de “Ghenpíínâ” (en mapuche: “dueño de la palabra”), Bustriazo, instala su ritmo poderoso sobre una trama surrealizante integrando experimentación y regionalismo.



3- Mundar, de Juan Gelman. Este es un libro de cambio, en el que destaca una formulación diferente, entre la reverberación de la imagen y la sequedad del silogismo. A un lenguaje cada vez más despojado, le corresponde una mayor condensación de sentido. Tanto el concepto como la imagen (que aquí funcionan como idea-piñata/ imagen-piñata, en alusión a su carácter polivalente), ganan espesor y contundencia en una expresión austera, alejada de la oralidad expansiva que caracterizó esta poesía.


4-Cuaderno de un retorno al país natal, de Aimé Cesaire. Me resulta extraño que a este gran poeta, que acaba de fallecer, no le hayan dado el Nobel. Por lo singularidad de una obra fundante en la línea de la negritud, y vanguardista en la línea de un surrealismo, pero de extramuros, fuera de las ortodoxias de la escuela francesa. Así, su anticolonialismo se entrelaza a imágenes solares, exuberantes, como un Whitman a zancadas por el trópico dándole a todo, a todos, la palabra.


5-Los fronterantes, de Ariel Williams. Una mirada personal sobre un paisaje de fin de mundo, de tierra rala. Personajes como sombras, flotando en esas vastedades, manchones salidos de un cuadro de Goya. Me gusta de este joven poeta de la Patagonia, su decir diferente que se hace uno con el entorno de viento y soledad, palabras mordidas, acopladas, enterradas en el murmullo. Es sólo una muestra de la buena poesía patagónica que están haciendo además poetas como Cristian Aliaga, Jorge Spíndola, Ricardo Costa, Andrés Cursaro, para nombrar sólo algunos.


Jorge Boccanera (Argentina, 1952). Publicó en poesía, entre otros libros: “Los espantapájaros suicidas”; “Contraseña”; “Música de fagot y piernas de Victoria”; “Los ojos del pájaro quemado”; “Polvo para morder”; “Sordomuda”; “Bestias en un hotel de paso” y “Palma Real”. Es también autor de algunos ensayos y de libros de historias de vida, crónicas y testimonios, entre ellos: Angeles trotamundos; Tierra que anda/ el exilio de los escritores y Redes de la memoria/ Escritoras ex detenidas de la dictadura. En 2002 salió su libro de relatos La pasión de los poetas. Actualmente dirige en Argentina “nómada”, la revista de la Universidad Nacional de San Martín.
Entre otros galardones, obtuvo el Premio Casa de las Américas (Cuba, 1976), el Premio Internacional Camaiore (Italia, 2008) y el Premio Casa de América (España, 2008).

1 comentario:

Adela dijo...

Me asombra que alguien haya mencionado a este grande de la literatura cubana. Es que a veces unos eclipsan a otros y por suerte, hay quienes, como el señor Boccanera, que saben despejar. Otro voto por Eliseo Diego, desde Cuba.