07 septiembre, 2008

Lo clásico según Eliot

Si hay una palabra sobre la que podemos fincar nuestra definición y que sugiere al máximo lo que quiero decir con la expresión ‘un clásico’, esa palabra es ‘madurez’. Más adelante distinguiré el clásico universal, como Virgilio, del clásico que sólo es tal en relación con otras formas literarias de su misma lengua o en relación con las costumbres de un periodo específico.


Un clásico sólo puede existir cuando una civilización es madura y cuando una lengua y una literatura son maduras; además, un clásico ha de ser obra de un intelecto maduro.





La época que precede a una época clásica puede mostrar tanto excentricidad como monotonía: monotonía porque los recursos de la lengua aún no han sido explorados cabalmente; excentricidad porque aún no existe una norma lingüística ampliamente aceptada (si es que en realidad podemos llamar excéntrico a lo que carece de centro); la escritura de esa época puede ser a la vez pedante y licenciosa.


La época que sigue a una época clásica puede también mostrar excentricidad y monotonía: monotonía porque los recursos de la lengua se han agotado, al menos por ese momento; excentricidad porque la originalidad adquiere mayor valor que la corrección.



T.S. Eliot (1888-1965), ¿Qué es un clásico?

(Fragmentos de una extensa conferencia magistral pronunciada ante la Sociedad Virgiliana de Londres, en octubre de 1944)


Traducción de Juan Carlos Rodríguez, texto incluido en “Lo clásico y el talento individual” (Universidad Nacional Autónoma de México)