16 septiembre, 2008

La mosca



El choque fue excepcionalmente brutal. Los dos automóviles iban a más de cien por hora y se estrellaron de frente. Resultado: nueve muertos en total.

Tardaron más de una hora en sacar el primer cadáver de los restos de hierro. El único sobreviviente aprovechó para salir de allí e irse volando.

Era una mosca.

-Mierda –pensó-, es la última vez que me subo a un auto para viajar.


Jacques Sternberg
“Contes glacés”
(Traducido del francés por Eduardo Berti)

3 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Las moscas siempre se salvan. Por feas que sean.

Un saludo grande, Eduardo. Gracias por estas joyas que nos regalas.

Gustavo Valle dijo...

Creo que de todos los artilugios de muerte inventados por el hombre, el matamoscas es el único dirigido a una especie en específico. Y sin embargo siempre fracasa.
Saludos

Eduardo Berti dijo...

Es cierto, Gustavo. Al menos en cuanto a su nombre. Habría que ver si matar otro insecto con un matamoscas constituye un delito...