29 agosto, 2008

Los dos relojes


¿Qué es mejor, un reloj que da la hora exacta una vez por año, o un reloj que es puntual dos veces al día? "Este último”, me respondes, “indudablemente". Muy bien, ahora presta atención.

Tengo dos relojes: uno no funciona para nada, el otro retrasa un minuto por día: ¿cuál preferirías? "El que retrasa", me respondes, "sin duda alguna". Sin embargo, observa esto: el que retrasa un minuto por día debe emplear doce horas, o setecientos veinte minutos, hasta señalar de nuevo la hora correcta, por lo tanto es puntual una vez cada dos años, mientras que el otro evidentemente es puntual siempre que es la hora por él indicada, lo que ocurre dos veces al día.

De esta manera te has contradicho una vez.

"Ay”, me dices, “pero ¿de qué sirve que sea puntual dos veces al día, si no puedo saber cuándo llega esa hora correcta?"Bueno, supongamos que el reloj marca las ocho en punto, ¿no entiendes que el reloj es puntual a las ocho en punto? En consecuencia, cuando sean las ocho en punto tu reloj señalará la hora exacta."Sí, eso es fácil de ver", me respondes.

Entonces te has contradicho ya dos veces. Así que arregla ahora mismo este entuerto, lo mejor que puedas, y trata de no contradecirte más.

Ya sé, has de preguntarme: "¿Cómo voy a saber cuándo son las ocho en punto? Mi reloj no me lo dirá". Ten paciencia: sabes que cuando sean las ocho tu reloj estará bien, muy bien; así que ésta es la regla: mantén la vista fija en el reloj y, en el momento exacto en que dé puntualmente la hora, serán las ocho. "Pero…" me dices. Ya lo sé, ya bastante por hoy. Cuanto más preguntes, más lejos estarás de la solución. De modo que lo mejor será que paremos aquí.

Lewis Carroll: "The Two Clocks".
Traducido de "The Complete Works of Lewis Carroll" (The Nonesuch Press, Londres)

1 comentario:

JOHAN BUSH WALLS dijo...

Muy buen texto amigo Berti, son aquellos que uno hubiera querido escribir.

Salú pue.