23 julio, 2008

Las dos muertes de Ramón


Por Eduardo Berti

Menuda sopresa debe haberse llevado Ramón Gómez de la Serna cuando, la mañana del jueves 15 de septiembre de 1927, abrió un diario madrileño y se encontró con que había muerto. La nota necrológica por suerte era elogiosa. "El telégrafo acaba de cominicarnos la dolorosa noticia... bla, bla, bla.... Desaparece el fino humorista en la plenitud de su talento…”. En aquel tiempo, Ramón escribía una sección en El Sol (otro diario, para el cual él seguía vivo), una columna titulada Horacio pero que ese día, estrenando cadáver, él prefirió llamarla Osario.

Lejos estaba Ramón de su segunda muerte, la verdadera, ocurrida en Buenos Aires en enero de 1963. Y como esta primera muerte no le había quitado el apetito, se dirigió a un restaurante con el diario de su fallecimiento bajo el brazo. Por la noche, ya en su casa, leyó los telegramas de condolencias. ¿No contestarlos sería una descortesía? Más le preocupaba otra cosa: la indumentaria. "El que ha sido dado por muerto, ¿debe vestirse de una forma especial? ¿Debe ponerse luto en el sombrero? ¿Quizás un brazal? ¿Una corbata negra?".

De la Serna contaba por entonces 39 años y ya tenía, como le gustaba afirmar, "el brazo derecho más largo que el izquierdo de tanto escribir". Acababa de inventar las greguerías (su hallazgo fundamental, mezcla de metáfora y humorismo) y siete años atrás había editado los hilarantes relatos de El doctor inverosímil. Sospecho que a ese médico enfrentado a casos siempre imposibles no le habría sombrado tanto que un hombre pudiese morir dos veces. "Todos tenemos que morir porque estamos asesinados", creía el doctor. "Tenemos toda la sangre dentro, toda la sangre como en un crimen".

3 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Una, dos, tres, uno muere cuantas veces quiera.

Déjame felicitarte por el cuento, Eduardo. Me encantaría que pasaras un día a conocer los cuentitos y les des tu opinión.

Camilo Jiménez dijo...

Ramón Gómez era genial, y sus greguerías una delicia para chuparse los dedos y repetir. Acá una pequeñísima muestra:

http://elojoenlapaja.blogspot.com/2008/05/fusilado-ramn-gmez-de-la-serna.html

Cada vez me gusta más este blog, Eduardo. Saludos.

Pablo Giordano dijo...

Muy bueno, me gustó. Un abrazo.