09 abril, 2008

Pechersky


En una vieja entrada de este blog (lunes 17 de diciembre de 2007 ) hablé ya del motín y la fuga del campo de exterminio nazi de Sobibor, pero apenas me ocupé del verdadero instigador y líder de ese episodio: Alexander “Sasha” Pechersky. Mi contratapa de anteayer en el diario Crítica de Buenos Aires narra más a fondo la historia de Pechersky:



Por Eduardo Berti

En octubre de 1941 un joven oficial del ejército rojo, Alexander Aronowicz Pechersky, fue apresado por los nazis y conducido al ghetto de Minsk apenas se descubrió que era judío. De allí pasó, en septiembre del ‘43, al campo de Sobibor. Llegado a su nuevo destino --esta vez, un campo de exterminio-- lo intrigó una densa humareda más allá de un alambrado. Otro prisionero le dijo, mirándolo fijamente: “La gente que llega aquí, se va hecha humo”. Los días siguientes, Pechersky organizó y lideró la mayor revuelta en la historia de los campos nazis: en ella, una veintena de prisioneros judíos mataron a hachazos a 16 oficiales alemanes, cortaron la electricidad y permitieron la escapatoria de unos 300 hombres.

Nacido en 1909, antiguo estudiante de música y literatura, “Sasha” Pechersky --o Peczerski en los papeles polacos—sabía que dos motines ya habían fracasado en Sobibor, donde hoy se estima que fueron aniquiladas 250 mil personas. Su plan fue diferente: persuadir a los alemanes de que debía edificarse una nueva barraca para los carpinteros; de este modo, habría más hachas disponibles. Los alemanes aceptaron y el operativo se puso en marcha. Pechersky y compañía escogieron el 14 de octubre porque en esa fecha muchos oficiales estarían ausentes y sólo habría dieciséis guardias.

El episodio de la fuga se hizo masivamente conocido cuando Thomas 'Toivi' Blatt –sobreviviente del campo-- escribió el libro "From the Ashes of Sobibor", llevado a cine por Jack Gold en 1987. Más tarde, en 2001, el director francés Claude Lanzmann, célebre por “Shoah”, estrenó un documental basado en un extenso reportaje a uno de los principales secuaces de Pechersky: Yehuda Lerner.

Tras la fuga, en 1945, otro de los cabecillas, Leon Feldhandler, fue asesinado en Polonia, en la puerta de su domicilio, por una banda antisemita. En cuanto a Pechersky, se reincorporó al ejército rojo, sufrió una herida grave en una pierna, recibió una medalla por su valor y volvió a la vida civil. Bajo el régimen de Stalin, no obstante, fue acusado de colaborar con los nazis y hasta pasó un tiempo en un gulag soviético. Quienes lo condenaron se negaban a creer su versión de los hechos, y es coherente: los cobardes desconfían de los actos de valentía.

«Nunca supe por qué mis compañeros de Sobibor me aceptaron como líder. Tal vez porque seguía usando mi gorra de oficial », le dijo a «Toivi» Blatt la única vez que se volvieron a ver, allá por 1980 en la entonces declinante URSS. En esa entrevista «Toivi» le prometió a «Sasha» que le conseguiría una visa para los Estados Unidos, pero el primer pedido fue denegado. En 1987, fecha del estreno de la película de Jack Gold, las autoridades soviéticas fueron más permisivas. Sin embargo, Pechersky ya estaba muy enfermo para viajar. Murió en enero de 1990 en Rostov-on-Don, al sur de Rusia.

“Toivi” no obtuvo la visa pero pudo leer los diarios íntimos de “Sasha” y ahí descubrió múltiples mencionas a Luka, cierta chica holandesa de 18 años, prisionera como ellos en Sobibor. “Aunque la vi sólo dos semanas, fue mi musa inspiradora”, escribió Pechersky sobre su amor platónico. Para protegerla, le habló del plan minutos antes de su inicio. Al enterarse, ella le obsequió “una camisa de la buena suerte” y le pidió que se la pusiera. El obedeció y escapó a salvo. Luka, en cambio, se perdió de vista en el remolino del motín. Sasha nunca pudo averiguar su paradero.~