19 abril, 2008

El agua según Isidoro

En mi entrada de ayer hablaba de las “Etimologías (Origen de algunas cosas)” del escritor, teólogo e historiador Isidoro de Sevilla (560-636), y de una selección de esta obra publicada recientemente por la editorial Cencerro. Quisiera citar otro pasaje, esta vez cuando Isidoro explica la etimología de la palabra “agua”:


“El agua se llama así porque su superficie es igual, ‘aequalis’. De ahí que se le diga ‘aequor’, porque es su superficie toda igual y plana. Dos son los elementos indispensables para la vida humana, el fuego y el agua, por lo que se le hace un grave daño a quien se le niegan. El agua impera entre todos los elementos. Las agues suavizan el cielo, fecundan la tierra, se incorporan al aire con sus evaporaciones, suben a lo más alto y se apoderan del cielo”.~

2 comentarios:

bisca dijo...

Agua nos da dos imágenes posibles: una asociada a la inmensidad, lo vasto, lo interminable, lo siempre igual; y otra ligada al movimiento constante, al fluir, al viaje. El viaje es ante todo un movimiento que implica dos elementos indisociables: el desplazamiento de un lugar a otro y la distancia que hay entre dos lugares. El viaje es siempre partir de algún lugar para ir hacia un destino, conocido o desconocido, conciente o inconsciente, interior o exterior. O como una búsqueda interior a través de un espacio exterior. Luis Agua viaja. Cambia de ciudad, de pueblo, de espacio y de interlocutores constantemente. No tiene historia porque no tiene historias para compartir. O más bien, lleva consigo una historia que no le pertenece. Se desplaza con poco equipaje, una valija que contiene un generador de electricidad y las historias de las diferentes personas que encuentra en cada pueblo a lo largo de sus viajes.
"Agua" es una hermosísima novela.

Eduardo Berti dijo...

Bueno... muchas gracias!
y muy hermoso y cierto eso de "lleva consigo una historia que no le pertenece".
saludos

Eduardo