20 septiembre, 2007

El número fatal de Tolstoi


Por Eduardo Berti


El 28 de agosto de 1910, la familia de León Tolstoi se hallaba reunida en sobremesa. De pronto el hijo del escritor, el conde León L. Tolstoi, se atrevió a exponer una teoría que venía desarrollando hasta el momento en secreto: a saber, que el 28 era un número fatal en la vida de su padre. "Había nacido el 28 de agosto de 1828, se había casado otro día 28", escribió el conde una década más tarde en un delgado libro titulado La verdad sobre mi padre.

Como ese año el novelista iba cumplir 82 ("el 28 al revés", se lee en el libro), León hijo tuvo un negro presentimiento. Y no se equivocó: el 28 de octubre, precisamente, el autor de Anna Karenina dejaba de forma subrepticia su casa de Jasnaïa Poliana. Eran las cinco de la madrugada. Tolstoi abandonaba a su mujer. Se sentía mal y tenía fiebre. Moriría días más tarde, el 7 de noviembre, en la estación de Astapovo.

Muchas versiones hay sobre el por qué de la fuga de Tolstoi. Su hijo León adjudica el episodio a los malintencionados consejos que le daba un discípulo de apellido Tchertkoff. "El testamento que mi padre escribió meses antes de morir, bajo influencia de Tchertkoff, y en el que dejaba librados a dominio público sus derechos autorales, fue la causa secreta, pero principal, de su fuga y de su muerte", sostiene el conde. Mortificado, Tolstoi ocultaba la existencia de aquel testamento ya que "se había convenido alguna vez que todos los derechos de autor de sus novelas quedarían para la familia", visto sobre todo el enorme esfuerzo que había hecho su esposa, copiando hasta siete veces el manuscrito de La guerra y la paz.

"Sospecho que mi padre, por primera vez en su vida, le ocultaba algo a su mujer", dice el conde en sus memorias. Lo que no se atreve a afirmar, en cambio, es si Tolstoi escogió un día 28 para la célebre fuga por mera casualidad o si lo hizo más bien a conciencia.~

1 comentario:

ELT dijo...

Creo que en Guerra y Paz hay una escena en donde Pierre quiere abandonar todo después de que se separa de su mujer, y piensa algo parecido a lo que Tolstoi terminó haciendo mucho después. Dejar su fortuna, su casa, vivir como un asceta.

Me hiciste acordar eso, ja, acabo de terminar de leer Guerra y Paz, y cuando lo leía, iba a anotar eso de Pierre pero terminé olvidándome, y ahora, gracias a tu blog me acuerdo.